Esquel: una excursión fuera de serie a un curioso túnel de hielo de casi una cuadra de largo

El túnel, de casi una cuadra de largo por casi 10 metros de diámetro, se forma sólo en enero en las cercanías de una cascada de 45 metros de altura, al costado del arroyo Yrigoyen, en el Parque Nacional Los Alerces.

Después de una travesía en vehículos 4×4 por un espléndido bosque de lengas y un sendero ascendente, se llega casi hasta la cumbre del cerro La Torta y luego de un trekking de 800 metros se arriba al pie de una cascada en cuya base se acumula nieve, que es prácticamente eterna, y que es la que forma el túnel.

Por estar ubicada al reparo del sol, la nieve se descongela de adentro hacia afuera, lo que produce la formación del túnel que llega a medir casi 100 metros de largo.

Desde afuera, la entrada se ve como una grieta entre la piedra y la pared de hielo, pero apenas se la cruza, aparece a la vista un cielorraso blanco, iluminado como un plafón de mil luces fluorescentes.

Ese cielorraso natural no es plano, sino escamado y cóncavo, con piezas circulares continuas de casi un metro cuadrado de superficie, con cordones más oscuros debido a un mayor grosor del hielo.

Y si bien en la mayoría de los días se lo ve de color blanco, cuando hay sol, revela trazos verde intenso y muy brillantes, que se aprecia como iluminado por alguna luz eléctrica de alto voltaje.

“La excursión se puede realizar sólo por medio de agencias de turismo, que trasladan a los visitantes en 4×4 a unos 50 kilómetros de la ciudad, en donde se encuentra el camino que asciende por las laderas del cerro La Torta”, advirtieron a Télam fuentes de la Secretaría de Turismo de Esquel.

Después del recorrido en el vehículo todo terreno y la caminata cuesta arriba, el visitante llega acalorado a la cascada que, por suerte, produce con sus gotas esparcidas en el aire, un efecto refrigerante; claro que luego esta sensación se profundiza al ingresar al túnel, ya que allí se tiene la impresión de estar metido en un freezer gigante, donde la pieza a conservar resulta ser uno mismo con el grupo de acompañantes.

Allí adentro los juegos de luces dejan paso a los juegos de los sonidos, que forman eco, ya que las voces se mezclan en ese hueco con el rumor del arroyo Yrigoyen que corre entre las piedras y también con el ruido de las gotas que produce el lento deshielo de las paredes del túnel.

Los voceros remarcaron que las condiciones climáticas que permiten la formación del túnel se dan casi en exclusividad en enero, pero que independientemente de que se forme o no, el recorrido permite realizar avistaje de aves, sobre todo cóndores, y disfrutar de paseos por el oeste del Parque Nacional Los Alerces.

Andrés Mermoud, de la hostería Quimá Quipán, detalló a Télam que la excursión al túnel o a sus alrededores “tiene un costo promedio de 500 pesos y demanda cerca de cinco horas”.

Esto implica realizar un recorrido de 16 Km en vehículos todo terreno, desde las cabañas ubicadas junto al lago Futaleufú, dentro de una estancia, hasta la cima del cerro La Torta, a una altura de 1.600 metros sobre el nivel del mar, desde donde se debe caminar para llegar al objetivo.

Así se llega a la orilla del arroyo Yrigoyen que va hasta la Laguna Larga, donde hay un salto de 45 metros de altura, del mismo nombre, y en cuya dirección opuesta comienza el túnel.

Por su parte, Jorge Gandini, de la agencia Limits Adventure, calculó el costo del paseo desde Esquel en 1.000 pesos; en tanto que los voceros de la Secretaría de Turismo de la ciudad de Esquel pusieron especial énfasis en advertir que “el túnel se forma básicamente en enero”, para evitar decepciones.

*** Fuente Telam Turismo.