Pablo Piovano pone la lente en “El costo humano de los agrotóxicos”

Por este trabajo, el fotógrafo fue distinguido con el premio de fotoperiodismo Philip Jones Griffiths, por “el hermoso e importante trabajo sobre el uso y los efectos de los agrotóxicos en la producción de alimentos en la Argentina”.

Con motivo del ensayo fotográfico “El costo humano de los agrotóxicos”, distinguido con el premio de fotoperiodismo Philip Jones Griffiths, su autor, Pablo Piovano, repasa el valor del trabajo documental independiente en un momento en que las investigaciones extensas no hallan eco en los medios tradicionales y reflexiona sobre el impacto de los agroquímicos en la salud.

Piovano (Buenos Aires, 1981) fue distinguido por “el hermoso e importante trabajo sobre el uso y los efectos de los agrotóxicos en la producción de alimentos en la Argentina”, una serie de fotos en blanco y negro realizada en forma independiente sobre el daño que el glifosato produce en el cuerpo humano.

El premio llegó casi en coincidencia con el primer juicio por homicidio a causa de agroquímicos que se realiza en el país (un niño de cuatros años murió en Lavalle, Corrientes, por respirar veneno esparcido en el aire), a tres años de haber comenzado la investigación, y año y medio después de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) reconociera que el glifosato podía causar cáncer.

Hace tiempo que la casa de Piovano cuenta con una pieza menos: ahí guarda las 90 fotos de un metro por sesenta que cubrieron el piso circular del Palais de Glace en marzo último: “No sé dónde meterlas”, comenta a Télam.

Fueron dos años de trabajo y cerca un centenar de casos, en los que buscó mostrar al cuerpo como evidencia: “Por eso la reiteración del retrato de víctimas -dice-, era lo más urgente, aunque lo que se discute acá es la soberanía alimenticia: si tienen el monopolio de los alimentos controlan nuestra salud, y si controlan nuestra salud puede controlar nuestra libertad”.

En este momento la muestra se expone en Vigevano, Italia, pero antes recorrió Europa, de mayo a julio. Empezó por el Fotón Festival de Valencia; siguió en Hannover, Alemania; y terminó en Arles, Francia, gracias a una beca de la Fundación Manuel Rivera Ortiz; y poco a poco va recorriendo la Argentina.

*** Fuente TELAM CULTURA